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WRÓCIC (VOLVER)

#53 Río de la Plata-Ría de Bilbao

#53 Río de la Plata-Ría de Bilbao

Llevo un tiempo tomando apuntes para una película que sucederá en Bilbao. Por ahora todo empieza con la imagen de un barco construyéndose en los astilleros de la ría. Mientras esa película se escribe poco a poco, Wrócic (Volver) se presenta en el festival de cine de la ciudad.
Zinebi nos programa fuera de competición y en dos fechas:

29 noviembre, miércoles, en el aula magna de la Universidad del País Vasco, 16:00h.
30 de noviembre, jueves, en el teatro Arriaga, 22:30h.

Fragmento de una entrevista inventada:
- ¿Es cierto que la Ría de Bilbao llega hasta Montevideo?
- No.

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#52 Horarios-Repetición

#52 Horarios-Repetición

El festival de Alcalá de Henares informa:
La segunda proyección de Wrócic (Volver) será el día 14, martes, a las 17’30 horas.
La primera, este sábado día 11 a las 20 horas. También me han pasado los títulos que van en nuestra serie:

Chocolate con churros, M. de la Torre
Changes, D. Martínez
Wrócic (Volver), V. Iriarte
Mi tío Paco, T. González
Figuritas, J. Mª Pérez
Salad Days, G. Ochoa
Choque, N. Vigalondo

En la imagen, berlineses mirando la programación de la Berlinale y buscando un hueco para comprar entradas.

#51 Aquí vivía yo

#51 Aquí vivía yo

Sé que dentro de poco alguien me va a preguntar porqué rodé el cortometraje en Uruguay. Estaba buscando en mi biblioteca una posible respuesta a esta pregunta cuando he encontrado en un libro de Vila-Matas unas palabras suficientemente excéntricas como para ser tenidas en cuenta. En la página 279 de El traje de los domingos (Huerga y Fierro, 1995) Vila-Matas recuerda las últimas palabras de Franz Kafka justo antes de morir:
“Habiéndose apartado el médico de la cama para limpiar una jeringa, Kafka le pidió que no se fuera. El médico le dijo: No, no me voy. Entonces él le replico: Yo me voy”.
Pienso también en la relación que hay entre el cine, la música y las casas en las que hemos vivido. Este recuerdo tiene mucho que ver con mi primer viaje a Uruguay. Ya he escrito en este cuaderno que la emisora de radio que más escuché entonces fue la del Sodre, especializada en música clásica e informes meteorológicos. También pasé muchas semanas poniendo una y otra vez el disco Out of season de Beth Gibbons. Todavía me sucede que si lo escucho vuelvo a la casa de entonces.
En mi colección de diapositivas hay una serie tomada desde la ventana del salón de aquel apartamento. Son treinta fotos. Subo una (mientras suena “funny time of year” y dudamos si merendar en La Esmeralda o en El Oro del Rhin).

#50 El día más frío del mundo

Hoy me he dado cuenta de que en el origen de un proyecto cinematográfico hay detalles y apuntes que en principio nada tienen que ver con lo que después será el proyecto cinematográfico. Podríamos llamar a esto la “zona ultrabisal” de una película.
Sucedió hace dos años y casi lo había olvidado. Durante muchos meses recibí a diario en mi casilla de correo un boletín informativo firmado por la agencia norteamericana de meteorología Telemet Translation Center. A mí me lo reenviaba Josean y a Josean se lo pasaba Vicky Alexanian, amiga común y meteoróloga uruguaya con raíces armenias que trabajaba para esta empresa encargándose de la zona del Río de la Plata.
El boletín se abría con el pronóstico nacional para Uruguay, seguía con un pronóstico a cinco días para Montevideo y terminaba con un apartado fantástico titulado “El peor evento meteorológico del mundo”. Hoy, mientras reordenaba mi ordenador desordenado, he encontrado algunos de aquellos informes y he reconocido en sus vientos, tormentas y nieves el origen de lo que después sería una película pequeña titulada Wrócic:

3 de septiembre del 2004:
Hoy se presentará un día soleado en todo el territorio. El bajo índice de humedad acentuará las características relativamente frescas, con temperaturas algunos grados por debajo de la marca normal. Junto a la costa soplará una brisa refrescante.
Pronóstico a 5 días para Montevideo:
Miércoles: Claro y soleado, algo fresco. Mín. 14. Máx. 22.
Jueves: Despejado, algo ventoso y más cálido. Mín. 14. Máx. 27.
Viernes: Calor veraniego y algo de sol. Mín. 18. Máx. 29.
Sábado: Mayormente nublado, lluvias potenciales. Mín. 18. Máx. 22.
Domingo: Nublado a parcialmente despejado. Mín.16. Máx. 22.
El peor evento meteorológico del mundo:
Canadá. Del domingo al lunes un vendaval castigó la costa noroeste de la Bahía de Hudson. En Rankin Inlet, Nunavut, los vientos soplaron a 65-100 kph, generando el fenómeno de “paisaje blanco”. La temperatura aparente llegó por momentos a 55 grados bajo cero.

#49 Catering Costa Azul

#49 Catering Costa Azul

- ¿Por qué en Uruguay casi no comen pescado?
- Ni idea.

Dudas trascendentales aparte, hoy toca recordar y escribir sobre la comida en los días de filmación de la película. Durante la semana previa al rodaje las compras las hicimos en el supermercado Baccino de Costa Azul: pasta, galletas para el desayuno, aceite y sal, agua con gas y sin gas, fruta, verduras, arroz, yogures, algo de carne... Por lo que se puede comprobar en esta lista de normalidad máxima, rodar una película no requiere de ninguna dieta especial. O eso creíamos Miguel y yo mientras pedaleábamos desde la casa hasta el supermercado. Lo que no sabíamos todavía era que un equipo uruguayo de rodaje necesita de al menos cuatro kilos de dulce de leche para empezar a funcionar. La primera vez que ví a la actriz Sol comer dulce de leche a cucharadas me sorprendí un poco. Después supe que era normal y dejé de preocuparme. Con la llegada del equipo, la dieta adquirió tintes de seriedad: para empezar, la primera noche de “más gente en la casa” montamos el asado número uno.
Ingredientes: chorizo, molleja, colita de cuadril, tira, morcilla dulce, morcilla salada, morrón, provolone, zapallo y papa. Todo esto manejado por un asador autóctono y convenientemente cocinado a fuego de leña da como resultado una de esas comidas para chuparse los dedos y alabar a las miles (millones) de vacas que pastan tranquilamente por las llanuras uruguayas.
El asado número uno sirvió también para cerrar la etapa previa de rodaje y abrir los días en los que el tiempo para comer convenientemente era escaso. Fue entonces cuando se abrió la etapa Catering Costa Azul. El club Costa Azul era una especie de centro social-polideportivo-restaurante-sala de reuniones y de juegos que había al final de la rambla. El jefe de producción Mr. Palmer llegó a un acuerdo con la cocina del lugar y durante los tres días de rodaje, el club Costa Azul se encargó de nuestro desayuno, comida y cena. ¿Y qué comimos mientras rodábamos? Empanadas, lasaña de verduras, pasta, milanesa al pan, puré de papas... Si existe alguna relación entre los menús y la forma en la que después salen las películas no hay duda de que nuestro cortometraje es uruguayísimo.
El último día, mientras experimentábamos ese sentimiento extraño que invade los finales de rodaje, volvimos al asador de detrás de casa y repetimos festival cárnico, regado para la ocasión por un vino rico que consiguió de onda en gran Palmer. “El Talibán”, del grupo de los eléctricos, fue el gran maestro asador y puedo decir que el crujiente que consiguió en las mollejas de aquella noche es de lo mejorcito que he comido en todos estos años de Río de la Plata.
Cuando todos regresaron a Montevideo y la casa volvió a quedar casi vacía, Miguel y yo recuperamos por unos días la dieta de lo normal. Pero pronto aquellas habitaciones y espacios se nos hicieron demasiado grandes y terminamos paseando todos los días hasta el Costa Azul para comer su menú del día y salir un poco del ensimismamiento en que nos había dejado la experiencia de rodaje.
Ahora pienso que de no haber encontrado las fuerzas suficientes para salir de allí, quizá en estos momentos seguiríamos en el club Costa Azul. Quizá trabajando de mozos; o limpiando platos en la cocina. Jugando al ping pong todas las tardes y charlando con los pescadores al anochecer. Volviendo a casa despació y preguntándonos cómo habíamos llegado hasta allí.

#48 ¿Y qué hora es allí?

#48 ¿Y qué hora es allí?

Estaría muy bien que la diferencia horaria con Madrid fuera de tres horas. O de cuatro. Los viajes parecen más viajes cuando hay que cambiar los numeritos del reloj. Voy preparando poco a poco la llegada a Alcalá de Henares. Estos días me han pedido que les mande un texto breve para presentar el cortometraje. Comencé a escribir sobre mi colección de mapas de ciudades y países y terminé recordando el juego ese de unir puntos hasta que sale una figura. ¿Y qué tiene que ver todo eso con Wrócic (Volver)? Casi nada, pero es lo primero que me salió. Después, cuando leí que no podían ser más de cinco líneas, me concentré un poco y mandé esto.
Presentación de la película a cargo del director:


“¿Habéis probado alguna vez a sintonizar en una radio antigua emisoras lejanísimas y habladas en idiomas raros? Wrócic (Volver) es un poco eso. Una onda que atraviesa el invierno de Polonia, cruza todo el mar Atlántico y se aparece con interferencias y electroruidos en las costas de Uruguay. Y en mitad de este mapa extraño estoy yo: viajando desde Bilbao a Montevideo para rodar un cortometraje que habla de distancias".

También hay una nueva sinopsis. El corto sigue siendo el mismo, pero la sinopsis está mucho más cerca de lo que yo quería contar. Ahí va (creo que es lo que se publicará en el catálogo):

“¿Cuántos kilómetros separan las costas de Uruguay de los inviernos de Varsovia? ¿Es posible una tormenta de nieve y hielo justo al final del verano?
Una pareja de jóvenes prepara la vuelta a Montevideo desde las playas donde han pasado sus vacaciones. La situación entre ambos no está en su mejor momento y el viaje en auto se convertirá en un trayecto hacia un lugar totalmente inesperado.
¿De dónde somos cuando hemos olvidado el lugar del que procedemos?
Volver en polaco se dice Wrócic"

La fotografía de hoy procede de mi archivo madrileño; la tomé en una de mis visitas del año pasado a la capital. Ella es Rita, una de las actrices de la versión invernal de Wrócic. Espero que el frío llegue pronto y que el 11 y 12 de noviembre podamos cerrar el círculo con bufandas y vino.  

#47 Día, lugar y hora (del delito)

#47 Día, lugar y hora (del delito)

El festival de Alcalá informa: Wrócic (Volver) se pasará dos veces a lo largo de los días del festival. La proyección principal será el día 11 de noviembre a las 20:00 horas en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares. La segunda proyección está aún por determinar.
"Caja con cosas dentro" informa: La copia uno sale desde Montevideo hoy lunes o mañana martes con dirección a Madrid. Esperemos que no haya naufragios ni tormentas con desapariciones misteriosas de aviones sobre el Océano Atlántico.
En la imagen, cines de Berlín, hace ya tres años (quién me iba a decir...).

#46 Octubre del 2006, día 18

#46 Octubre del 2006, día 18

Pista central del aeropuerto de Carrasco, Montevideo.
Siempre había pensado que esta fotografía sería la última del cuaderno, que su asfalto sin aviones serviría para cerrar una etapa y despedir los viajes a uno y otro lado del océano. Pero hoy subo la imagen por otra razón. Esta semana ha sido decisiva en la productora “Caja con cosas dentro”. Cuando estábamos a punto de hacernos invisibles y paseábamos tranquilamente por los paisajes de Appenzell hacia ningún lado, hemos recibido un telegrama de los de antes y todo ha cambiado en el despacho de trabajo. El proyecto número dos de “Caja con cosas dentro” se rodará en Uruguay en marzo del 2007. Ya es seguro y estamos muy contentos (recontentos, que diríamos de estar tomándonos algo en La Ronda). Se va a titular Decir adiós, será también un cortometraje y ahora toca entrar en la fase de notas, apuntes, detalles, revisiones del guión y preparación del equipo.
De ahí la fotografía de la pista. Para no decir adiós. (Y me sorprendo comprobando las similitudes entre los aeropuertos y los ríos).

#45 Cri, cri, cri, cri

#45 Cri, cri, cri, cri

Sonidos que hay en el cortometraje (sobre el montaje de ruidos):
playa, viento, arena en las dunas, olas no demasiado fuertes, pasos sobre la arena, el grito de la madre a Silvana, unos cajones abriéndose, una mesa moviéndose y rozando el suelo con sus patas de madera, los armarios de la cocina, Sol preparando su maleta, el frúfrú de sus dedos sobre la ropa, las sábanas cubriendo los sillones, una puerta cerrándose, un motor de auto arrancando, las ruedas sobre la carretera, el mar pasando cada vez más rápido, su mano sobre la rodilla de ella, el cambio de marcha, un ligero frenazo, las palabras para volver a la casa, una puerta abriéndose, un paseo con el frigorífico apagado, las pesianas subiendo, los cajones abriéndose, el clack de las rodillas de Sol al agacharse, el click al abrir una cajita, truenos a lo lejos, un poco de electricidad estática, otra vez el auto, el campo uruguayo, la casa completamente abandonada, las curvas tristes, una radio antigua y con interferencias, el cello de Mai Mai, un puente de hierro con eco, el motor a ralentí, la voz polaca y lejana, la conversación entre los dos, los postes telegráficos, las sonrisas y caricias, la playa y Silvana corriendo, el puente ya sin el auto, los grillos, la voz de Ella recordando una historia contada por su abuela Maika, el puente a punto de anochecer, los grillos, los grillos, los grillos, los grillos, los grillos, los grillos…

#44 El cazador

Leo una entrevista de la nieta de Miguel Delibes a su abuelo. Entre todas las preguntas y respuestas me quedo con esta. El cine a los 86 años.

¿Has visto recientemente alguna película?

M.D. El cine siempre me ha gustado mucho, pero cada vez voy menos. Veo mal y estoy bastante sordo, las conversaciones con fondo musical no las entiendo. Ya no puedo asistir a proyecciones normales. Afortunadamente, tengo un amigo propietario de varios cines y algunas mañanas me pasa para mí solo las películas que valen la pena.

#43 VOS no sos VOS sino V.O.S

#43 VOS no sos VOS sino V.O.S

Nota recibida desde el departamento de preparación de negativos del laboratorio de Buenos Aires. Firma una tal Susana González:
“Te estoy enviando la marcacion de los títulos y la lista de cantidad de fotogramas que contás para cada título. Por palabra son 10 fotogramas. Lo máximo son dos lineas de 35 caracteres cada una. Por lo que leí es una voz en off, por lo tanto lo tenés que enviar en itálica. La traduccion se envía de esta forma:

1) *************

2) ************

3) ***********

4) *************
************

5) *************

6) *************

Etcétera.
Tengan en cuenta que la traducción NO tiene que ser literal. Que conserve el sentido de la frase, pero no literal. Se van a encontrar que la cantidad de palabras va a ser mayor que las que podés incluir (por la cantidad de fotogramas con la que cuenta cada una). Otra cosa que tenés que respetar son las numeraciones de cada frase”.

Hay preguntas que nunca hasta ahora me había hecho. Por ejemplo: ¿Cuánto duran los subtítulos en pantalla? Poco, vale. ¿Pero cuánto es poco? Este juego de números, fotogramas y partes contratantes de la segunda parte supone la etapa final para cerrar la banda de subtítulos. Ejemplo práctico de la frase número 5:

Nº ABRE CIERRA LONGITUD
5 18867 18925 58

Frase original:
Mrozno takze w województwach Lubuskim i Wielkopolskim...

Versión original subtitulada:
Hielo en las regiones de Lubuski y Wielkopolski...

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#42 Uno+Uno=3

#42 Uno+Uno=3

Hace muchos años leí que una película no termina en el momento en que se termina de rodar una película sino mucho después. En aquella época de iniciación yo no me había preguntado aún sobre el origen de las imágenes y la frase me pareció confusa. Las películas eran y ya está. Después me contaron que todo el material rodado se ordenaba en un lugar llamado “sala de montaje”.
Creo que fue al comienzo de mi etapa en la facultad cuando algún profesor llegó a comparar los secretos de la sala de edición con los misterios de los fogones de una gran cocina. El cortar, pegar y dar ritmo a las tiras de celuloide tenía su símil culinario en el pesaje, corte y cocción de unas buenas lentejas con chorizo, por ejemplo. Y el profesor insistía en que en ambos casos lo más importante era el ritmo: si los ingredientes se cocinaban muy despacio, corrían el peligro de quedarse a medio hacer. Si en cambio se subían los fuegos y la ebullición era demasiado rápida, las legumbres podían llegar a quemarse. El equilibrio del tiempo era el gran secreto: de la cocina, del cine y quizá también de todo esto que llamamos “todo esto”.
El material total rodado para el corto Wrócic (Volver) era de casi cien minutos. Hubo algunas tomas complejas que llegamos a repetir hasta seis veces. Otros planos en cambio, como los paisajes de mar o de playa, sólo los rodamos una vez. Con todo este material bajo el brazo y unos apuntes previos de montaje me planté en Barcelona dispuesto a pasar dos semanas en el despacho del editor del corto.
Domi Parra había trabajado en el montaje de las películas de Isaki Lacuesta Cravan versus Cravan (2002) y La Leyenda del tiempo (2006). Era por lo tanto uno de los nombres clave de la nueva escuela documental de Barcelona. El cortometraje Wrócic (Volver) tenía poco de experimento fronterizo entre ficción y realidad, pero Domi era amigo de amigos y terminé montando la película con él. Yo tenía muy claro cómo empezaba el corto y cómo iba a terminar, pero lo que faltaba era precisamente todo “lo de en medio”. Gracias a Domi los tiempos fueron ajustándose y el cortometraje tomó forma. También en la cocina de edición me di cuenta de que el problema real no era tanto saber el orden que iban a seguir las secuencias sino darles su duración precisa.
Releo mi cuaderno de notas de aquellos días y rescato un frase: la sensación de montar una película tiene mucho de ejercicio de escultura. Se pica y lima un bloque gigante para poco a poco ir dando forma a la piedra o al hierro con el que trabajamos.
Una vez que el ritmo y despiece van aligerando el corto, el siguiente momento clave es el de saber decir “basta”. Y es que no es tán fácil decidir cuándo se termina el montaje. Sobre todo para el director, dispuesto a seguir probando variantes y ajustes finales eternamente.
Del “taller” de Domi salió una pieza de quince minutos sin los créditos iniciales y finales (que después sumaron 17 minutos en total). Con este montaje viajé otra vez a Montevideo, dispuesto a poner sonido a todo aquello que estaba sucediendo en la pantalla.
En la imagen de hoy, cocina “Superlanda” de uno de los apartamentos en los que viví durante los días de Montevideo.

#41 Y viceversa

#41 Y viceversa

Copio de un libro de Ciencias de la Tierra y del Universo:
“La Tierra se sitúa a lo largo de su órbita en cuatro posiciones astronómicas contrapuestas que marcan los límites entre las estaciones:
Para el hemisferio norte, el 21 de junio se produce el solsticio de verano, que es el día del año en que el tiempo de iluminación es más largo. El 21 o 22 de diciembre es el solsticio de invierno, que es el día en el que el tiempo de iluminación es más corto y, por tanto, la noche más larga. Etcétera”.


Los que han ido siguiendo este cuaderno y su foto-álbum saben que el rodaje no fue un rodaje, sino dos. Creo que fue en enero cuando iniciamos la primera sesión de ensayos muy cerca de Bilbao. El equipo de preproducción uruguayo, en mitad de un caluroso verano, trabajaba entonces en el casting y las localizaciones. Mientras tanto, a este lado del mapa y en pleno invierno, nos inventamos un equipo de rodaje casero, invitamos a tres amigas para que hicieran de actrices y rodamos la versión cero del cortometraje.
Hoy podemos decir que junto al Wrócic (Volver) uruguayo y rodado en cine hay también un Wrócic (Volver) pequeño, digital y en el que nos lo pasamos muy bien. También supuso el estreno de los estudios de rodaje Caja-Casa.
Ahora que se acerca el frío, ahora que se acerca el calor, me invento una ficha artística doble, un palíndromo conceptual que se puede leer tanto boca abajo como del revés:
JNerea, Rita, Miguel, Amaia, Mai Mai y Víctor en los papeles de Sol, Pablo, Silvana, la madre y la voz polaca.
En la imagen, JNerea se convierte en china (al estilo Zelig) y se ríe un montón en su intento por doblar una sábana durante los ensayos de invierno.


#40 San Sebastián-Punta del diablo

#40 San Sebastián-Punta del diablo

“Y no fue hasta que me senté a descansar sobre la hierba de un pequeño paque de París cuando fui consciente por primera vez de que mi sueño de visitar la capital francesa se estaba cumpliendo. Y en aquel momento, en mitad de una apacible tarde de primavera, mientras los demás seguían con sus vidas sin percatarse de mi presencia, me invadió un sentimiento extraño: primero recordé mi país, me vi a mí misma viajando sola y tuve ganas de llorar; después fue como si perteneciera a aquella ciudad, como si las distancias no existieran y mi lugar en el mundo estuviera precisamente en aquel parque. Y en aquel instante, fue extraño pero sucedió así, fui feliz y triste al mismo tiempo”.

De todos estos días viviendo en el interior del festival de cine de San Sebastián me quedo con este fragmento intenso de celuloide. La voz en off corresponde a la protagonista del corto que Alexander Payne (el director de Entre copas-Sideways, 2004) firma en la película colectiva Paris, je t’aime, que pasaron en la sección paralela de Zabaltegi. También podría recordar los diálogos y momentos de Más allá del espejo, la última de Joaquín Jordá. Diré que es una extraña película paternal y maternal al mismo. Y a pesar de no saber exactamente qué quiero decir con esto, sé que es la única manera que tengo para definir una historia de emoción absoluta.
Lo que sigue es una lista. No quería escribir una lista pero me ha salido una lista con comentarios breves sobre todas las películas que he visto estos días.
San Sebastián 2006, divina luz:

Niwemang, Bahman Ghobadi (Irán-Irak-Austria-Francia).
Hay películas que son mapas. Y hay mapas que a veces provocan preguntas raras. ¿Dónde está el kurdistán? ¿Cómo son sus montañas? ¿Qué puede estar haciendo en este preciso instante un señor que vive en alguna de sus aldeas fronterizas? Se me ocurre pensar también en la capacidad que tienen los mapas para ser otra cosa. Por ejemplo: una vez recibí un plano de Oporto en el interior de un sobre sin remitente que me llegó desde una ciudad en la que nunca había estado. Sé que Carver hubiera escrito algo interesante con todo esto. Lo mismo hace el director Bahman Ghobadi. La película no se conforma con copiar las lineas que delimitan el Kurdistán iraquí. Va mucho más lejos y provoca en el espectador algo parecido a recibir algo que no sabemos del todo qué es ni quién lo envía. Por eso me gustó mucho y me alegré cuando le dieron la Concha de Oro. Para conocer el argumento y todo eso basta con mirar en cualquier otra página. Yo estoy escribiendo otra cosa; me limito a recordar a su protagonista, el señor Mamo, y la extrañeza que me provocaron sus imágenes sin explicación ni final.
En las montañas del kurdistán nieva mucho. Y mientras veía la película pensé que era muy posible que nunca en mi vida pudiera pasear por allí. Entre su nieve.

Direktoren for det Hele, Lars von Trier (Dinamarca-Suecia-Francia).
- ¿Te reíste?
- Sí, mucho. Es una película divertida. Y lo que más me interesa de este tipo es que siempre hace lo que le da la gana. Como nosotros en este diálogo.
- ¿Nosostros?
- Sí, nosotros, que hacemos como que somos dos personas charlando tranquilamente sobre cine cuando en realidad soy yo escribiendo en el ordenador.
- Ah, vale, eso.
- Sí, eso.

Lo que sé de Lola, Javier Rebollo (España-Francia).
Si Javier Rebollo no fuera Javier Rebollo y fuera yo o si yo no fuera yo sino Javier Rebollo, creo que nos entenderíamos. Por lo menos al principio. Gonzalo, que había leído el guión de la película, me dijo que me iba a gustar. Y casi me gusta. Pero no. Terminó disgustándome. Y mucho. Pero hay detalles en esta película que yo hubiera contado igual. Lo bueno de haberla visto es que ya no voy a rodar como lo ha hecho Rebollo. Porque hay cosas que a veces funcionan sobre el papel pero que después no aguantan en pantalla. La teoría sirve para la teoría. El cine es otra cosa.

Hana, Hirokazu Kore-eda (Japón).
¿Qué le ha pasado a Kore-eda? No he encontrado en su última película nada de After Life (1998) ni de Nadie Sabe (2004). La historia se había presentado como una fábula de samurais crepusculares. Pero no llega a ningún lado. Y yo tengo una sóla pregunta: ¿qué te ha pasado, Kore-eda? Porque algo te ha tenido que pasar. El subtítulo de todo esto podría ser el siguiente: el cine, como la vida, es complejo y a veces no sale como esperamos, qué pena.

Dies d’agost, Marc Recha (España).
El director explicó que con esta película cerraba un ciclo; y cuando lo estaba diciendo hizo ese gesto que se suele hacer con la mano cuando un ciclo en forma de círculo se está cerrando. Por lo tanto, esta película está muy cerca de aquella otra titulada El cielo sube y que Rechá firmó en 1991. Reconozco el mismo riesgo a mirar sin prisa y con atención lo que rodea a los personajes y a los personajes mismos. Y entiendo el hartazgo de Recha por una fórmula que, según dijo, está deseando abandonar para explorar nuevos territorios. Comienzo y final por lo tanto, como tantas cosas. Y un gesto rápido para decir que algo ha terminado.

Littlé Miss Sunshine
, Jonathan Dayton y Valerie Faris (EEUU).
Odio esta película. Y eso que se ha llevado el Premio del Público; Y eso que a veces es muy graciosa. Pero yo estoy harto de estos juegos huecos que van de politicamente incorrectos y que no se atreven a hacerse preguntas. ¿La familia unida jamás será vencida? Esta película es una cortina de humo. Prefiero quedarme con el primer John Waters, Tod Solondz, Paul Thomas Anderson o el Ang Lee de La tormenta de hielo. Incluso con los Farrely de Algo pasa con Mary, que llegan mucho más lejos. Cobarde Littlé Miss Sunshine.

Fair Play, Lionel Bailliu (Francia).
La periodista Begoña del Teso dijo que esta película equivalía a un puñado de sal sobre una herida abierta. Y la verdad es que hace daño, sí. Heavy. Se llevó el premio de los Nuevos Directores y recuerda un poco a Houellebecq, a Haneke y a Neil Labute. Personajes demostrando sin ningún reparo que el hombre es un lobo para el hombre, etc. Mucho perro. Las nueces suenan, la sangre llega al río... Pero. ¿Es esta la mejor propuesta de un nuevo director? Pero. Perro. Pero.

Glue, Alexis dos Santos (Argentina-Gran Bretaña).
El subtítulo más chulo de todo el festival ha sido el de esta película: “historia adolescente en medio de la nada”. Y una de las fotografías más originales y arriesgadas también. Y uno de los actores jóvenes con más fuerza, Nahuel Pérez Biscayart. Después Glue no pega tanto y se queda un poco en el subtítulo, en la parte baja de lo que podría haber sido. Pero me la imagino en un ciclo sin brújula de la sala Lugones de Buenos Aires junto a Nada solo y Como un avión estrellado de Ezequiel Acuña, cerca de La Perrera de Manolo Nieto.

Os 12 trabalhos, Ricardo Elias (Brasil).
El premio Horizontes Latinos fue para esta película que se desarrolla en Sao Paulo. Sirvió para que pudiera observar las calles de una ciudad que quizá visite algún día. La argentina El custodio de Rodrigo Moreno quedó finalista en este premio. Promesa número uno: si el año que viene vuelvo a San Sebastián, voy a dedicar más tiempo a la sección horizontes latinos. Promesa número dos: en algún momento tengo que volver a intentar estudiar portugués.

La punta del diablo, Marcelo Paván (Argentina-Venezuela-Uruguay).
El año pasado, mientras rodábamos Wrócic (Volver) en La Floresta, un diario uruguayo hizo un reportaje sobre las películas que se estaban filmando en las costas del país y la de La punta del diablo se reseñaba junto a nuestro cortometraje. Fuimos vecinos de rodaje, aunque ellos trabajaron mucho más al este. Volver a un Uruguay invernal a través de una película ha sido reconfortante. Cálido incluso. De alguna forma ha sido como si el mar de por medio no existiera. Como si por un instante y en una sala oscura, mi lugar en el mundo estuviera precisamente a uno y otro lado de la pantalla. Allá y acá.

#39 Luz

Dije que no, que no iba a vivir durante diez días en el interior de una sala de cine. Pero lo estoy haciendo. Un amigo periodista volvió a Madrid y me pasó su acreditación, por lo que ahora respondo al nombre de Mateo Sancho Cardiel y vivo entre las salas del Kursaal, el teatro Principal, los cines Príncipe y el bar La cuchara de San Telmo, templo del pintxo de foie con agridulce de manzana. El lunes volveré al corto, a recordar Wrócic (Volver) y todo lo que nos sucedió durante el rodaje.
Prometo crónica breve e intensa sobre todos estos días felices y a oscuras.

#38 Escalofrío

Leo a Raymond Carver y copio una nota recogida en la introducción a su libro de poemas Todos nosotros (Bartleby Editores, 2006). Y juego a cambiar las palabras "poema" o "historia corta", por la palabra "película".

"Es posible, en un poema o en una historia corta, escribir sobre objetos cotidianos utilizando un lenguaje coloquial y dotar a la vez a esos objetos -una silla, persianas, un tenedor, una piedra, un anillo- de un inmenso, incluso asombroso poder. Es posible escribir una línea de un aparentemente intrascendente diálogo y transmitir un escalofrío a lo largo de la columna vertebral del lector. Ésa es la clase de literatura que me interesa".

#37.3 Del lado de Acá

#37.3 Del lado de Acá

Sol también recorre la casa en la que ha pasado el verano. Y sabe, al igual que Lisa, que hay lugares a los que es imposible volver.

#37.2 Casas abandonadas

¿Cuántas veces visioné este fragmento durante la preparación del rodaje?

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# 37.1 Del lado de allá

# 37.1 Del lado de allá

“Esas habitaciones donde yo había vivido, antes llenas con tu música, estaban vacías. ¿Volverían a revivir de nuevo? ¿Volvería a revivir yo? Sólo tú podías contestarme a eso. Así que esperé... Y esperé...”.
Voz en off de Lisa, –Jean Fontaine- protagonista triste de Carta de una desconocida (1948) de Max Ophüls, en la secuencia en la que visita por última vez la casa en la que ha crecido.

#36 Pequeña lista reincidente

#36 Pequeña lista reincidente

Hoy cambio cortometraje por largometrajes. Y el puentes metálico y con interferencias de Wrócic (Volver) por un puente que lleva a un cubo.
A veces se me ocurre pensar que no voy a volver al festival de cine de San Sebastián, que ya es suficiente, que hay cosas mucho más interesantes que hacer por estas fechas. Pero después sale la luna llena y no puedo evitar la metamorfosis. Cuando esto sucede, pruebo con acreditaciones de última hora o con un cambio rápido de identidad. El año pasado, por ejemplo, fui Carlos Ranedo durante los días en los que Carlos no utilizó su pase de invitado.
Este año voy de incógnito. Quiero decir que no ejerceré de periodista, que voy y no voy, que seré un espectador intermitente, que no viviré en el interior de los cines de la ciudad durante diez días.
Sólo siete películas. Espero poder vengarme en el festival de Gijón. O en el Bafici. O donde sea. Siete películas y unos vinos con Isaki, que presenta La Leyenda del tiempo el viernes y el sábado.

- Dies d’agost, Marc Recha, España.
- Más allá del espejo, Joaquin Jordá, España.
- Glue, Alexis dos Santos, Argentina.
- Hana, Hirokazu Kore-eda, Japón.
- Premio Horizontes.
- Premio Nuevos Directores.
- Premio del Público.

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